Las despedidas son esos dolores dulces

Acerca del recital de los Fabulosos Cadillacs en el estadio Luna Park el sábado 7 de abril de 2018

Los Cadillacs se despiden por un rato —que, como todo rato, puede ser para siempre, eso todos lo sabemos—. Empezó como un rumor pero en seguida se volvió oficial, al punto que al concierto se lo publicitó con el nombre de Acto final.  Este todos sabemos podría haber convertido el recital en algo triste o melancólico, pero la banda que estuvo arriba del escenario es Los fabulosos Cadillacs, la gran orquesta porteña que desde hace más de 30 años se encarga de nombrar la tristeza, exorcizarla y convertirla en baile. Validos de esa capacidad de transmutar penas en baile lograron que la noche del sábado no quedara varada en el clima triste de una despedida.

Desde la contradicción e hipocresía del alfonsinismo, pasando por el cinismo del menemismo hasta llegar a los miedos de la paternidad, la locura y la muerte, muchas han sido las situaciones angustiantes que los Cadillacs nos acompañaron a enfrentar. Por eso los bailamos con tantas ganas, canción tras canción, todo les bailamos.

El show arranca con Strawberry Fields de los Beatles. Ska, fusión, baile e historia, serán esos los caminos a recorrer para que este Acto Final no sea un puro derroche de tristeza por la despedida.
Al repertorio habitual de sus últimas presentaciones le sumaron joyas que no tocaban hacía tiempo, como Paquito, Siempre me hablaste de ella Demasiado tarde para Volver,  para reafirmar que ese, el del ska, la fusión y el baile, es el camino y la forma del exorcismo. Las respuestas en el piso emocionan, amigos abrazados, saltos, pasitos de ska, lágrimas, caras deformadas de gritar con toda la garganta letras que o bien salvaron la vida o bien la acompañaron para que no duela tanto. Todo cuanto nos tiren desde arriba del escenario les vamos a bailar.

Pensar en Los Fabulosos Cadillacs y en un exorcismo es, sí o sí, pensar en Rey Azúcar, el disco grabado a mediados de los noventa en las Bahamas, y tal vez por eso recubierto de humo de Vudú y magia negra. Siempre pienso que algún día deberían tocarlo todo entero una vez más. 

 
La noche también tuvo lugar para canciones de La Salvación de Solo y Juan, último disco de la banda. Cuatro canciones en total todas juntas en un solo bloque: Navidad, Averno, el Fantasma, El rey del Swing y La Tormenta. Son muy lindas canciones de un muy ambicioso y logrado disco, y está muy bien que las toquen porque esta última encarnación transgeneracional de la banda fue armada alrededor de ese disco y no de la nostalgia de músicos y público. Tal vez por eso la banda estuvo tan viva en estos dos años, y con un sonido tan histórico como actual.

Tal vez ahora, luego de haberlos escuchado por dos años, podremos tomar dimensión de cuan acertadas fueron las inclusiones de Astor y de Florian en la banda. Suenan bien y hacen sonar bien a la banda.

Una vez terminado el bloque de La salvación arrancó la recta final con los clásicos esperables, Matador y Mal bicho; algunos mimos para los viejos fans, Caballo de MaderaCartas, Flores y un Puñal; y la única invitada que todos queríamos ver: Valeria Bertuccelli, con ese desgarrador psicodrama artístico que constituye su recitado en Saco Azul, recitado que no hacía desde algún momento del final de los noventa. Como las viejas orquestas de tango, como las antiguas compañías de circo, Los Fabulosos Cadillacs tienen algo de gran familia y, entonces, mientras Valeria recita en Saco Azul, la guitarra la toca no solo su hijo Florian, sino que también se suma Jay Cianciarullo, hijo de Flavio y hermano de Astor.

 El público también tiene hits, y, en el medio del silencio previo al estallido que propone Vicentico durante Mal Bicho, aparece el hit del verano, MMLPQTP, y ellos son los de siempre pero más grandes. Rotman acompaña el hit y arenga, Vicentico bardea cínico.

Los últimos dos temas dejan claro que somos hermanos. El Satánico Dr. Cadillac, y esa cadenciosa manera de denunciar al que se apartó de un cariño solo por conveniencia y comodidad, y luego Yo no me Sentaría en tu Mesa, que constituye todo un himno sobre el poder acompañarse frente a un atropello y desvalorización. Juntos somos más, duele menos y es más divertido.

Hermanos. Los Cadillacs son un poco como mis hermanos más grandes; siempre los sentí de alguna manera en ese lugar, tal vez por la poca diferencia de edad, tal vez por esta constante actitud de ir abriendo camino y mostrando cosas que no conozco. Y ahora, para completar el parecido, ellos, como algunos de mis hermanos mayores que viven en el exterior, vuelven al mismo tiempo cambiados e iguales y después de que nos disfrutamos mucho se vuelven a ir. Siempre puede ser hasta la próxima. Siempre puede ser adiós. Por eso, cuando están, hay que disfrutarlos. Y ese fue el exorcismo de la banda: “acá estamos, bailemos”, sin mucha más palabra ni aclaración. Eso fue lo que se vivió en el Luna Park.
Habrá que esperar a que se decidan a volver, y, mientras tanto, revivirlos con sus canciones. Por cierto, dejaron un CD/DVD que retrata muy bien esta ultima visita de la bands a nuestras vidas. De ahí saqué un video para cerrar. 

https://youtu.be/GvnF0mDAEyo

Gracias a la genia de Marisa por las correcciones. 

Abrazo, y que la tristeza nos encuentre siempre pudiendo encontrar con quien bailar para exorcizarla

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It’s a sad song that goes on and on

Una canción en la que entran casi todas mis utopias las personales y las sociales
Una canción en la que entran todas las fotos de alguien haciendo fuck you sonriendo a la camara.
Una canción en la que entran casi todas mis caídas y tambien mis levantadas.
Una canción en la que entran casi todas las ideas que me hermanan con otros.
Una canción en la que entran casi todas mis ganas de saltar y bailar.
Una canción en la que entran casi todos mis amores, los que trajeron mas sonrisa que dolor, los que me asusta recordar, los que pude gritar y los que calle.
Una canción en la que entra casi toda la magia de escuchar música en vivo.
Una canción en la que entran casi todas mis cicatrices las que se hicieron tatuaje y las que se ven como matambre.
Una canción en la que entran casi todas las canciones que me gustan.
Una canción en la que entran casi todas las risas que me alegran.
Una canción en la que entran casi todas las noches, las de espera, las que no quise que terminen, las que me llenaron de miedo y las que se apagaron en hermosos amaneceres.
Una canción en la que entran casi todas las razones.
Una canción en la que entran casi todas las letras del abecedario.
Una canción en la que entra casi todo lo que esta bien.
Una canción en la que entra casi todo mi amor por la música.
Una canción en la que entran casi todo los pedales que hacen que la guitarra suene a revolución.
Una canción en la que entra casi toda la energía que un buen bajo puede proveer.
Una canción de Rancid que siempre quiero escuchar.

Abrazo

Travel south crossland

Indefectiblemente al caminar vamos perdiendo pedazos en el camino. Todos. 

Metros de piel, kilos de uñas, rollos de pelos, miles de pares de zapatillas amadas y muy gastadas como asi también muchas otras cosas van quedando atrás cuando se avanza en la vida. Algunas de esas cosas se nos pierden porque tienen una vida útil más corta que nosotros. Otras las perdemos porque en determinados tramos del camino aparecen arcos, puertas, y toda clase de marcos que limitan el viajar, de manera tal que solo se pueden atravesar si se sueltan algunas cosas. Ahí, justo ahí, a veces se puede elegir entre soltar o no soltar, entre seguir por ese camino, buscar otro o detenerse. Otras veces no se elige nada, y la misma dinámica de flujo que tiene el camino nos arrastra a través de los arcos arrancándonos cosas a las que nos aferramos, al punto de sentir una casi amputación, a pesar de que lo perdido no forma parte de nuestro cuerpo.

No es difícil entender que soltar y sentirse arrebatado son dos experiencias muy diferentes con consecuencias muy diferentes  

Ciertamente después de soltar para atravesar los arcos aparecen otras cosas para agarrar, y eso nuevo puede ser cualquier cosa: un corte de pelo, una campera de jean, un nuevo compañero de cancha. Todo puede ser agarrado, todo puede ser soltado. Claro que no todo genera el mismo placer ni el mismo dolor.
Algunas cosas que cargamos son muy funcionales a un tramo del camino, otras —posiblemente solo unas pocas— lo son todo el viaje. También existen unas que no tienen función, o inclusive son más un lastre que otra cosa, pero no por eso las dejamos de llevar. Está bien así. Si elegimos qué llevar solo con criterio pragmático y saludable el camino se hace muy aburrido y, lo que es peor, sin sentido.
Los “porque sí”, “porque me gusta” o “porque se me canta” son importantes y necesarios. Más allá del viaje.
No creo y no quiero estar en esto sólo para viajar, y el equipaje no es solo para que el viaje sea cómodo.

La subjetividad se defiende también en el sinsentido. 

A veces hacemos cultura en el ejercicio de soltar: canciones, libros, cuadros o carteles resultan surgen de aquello que fue soltado. Cultura para alertar, recordar, demarcar, y también cultura por el propio gusto de producir, de materializar emociones y pensamientos en objetos.
En la novela Cell, de Stephen King, la tierra se encuentra asolada por una enfermedad que convierte a las personas en zombis. Para alertarse mutuamente, los sobrevivientes, cuando pasan la noche en una casa, dejan los zapatos afuera de la misma. Desde que era chico escucho que las zapatillas anudadas a cables tienen dos posibles significados: el primero es que en ese lugar se vende droga; el segundo establece que en ese lugar la policía mató a un pibe inocente. Y, claro, hablando de zapatillas colgadas también están las zapatillas de Cromagnon. Aviso, arte, recordatorio, cultura, hecho con objetos que ya no pueden ser llevados.

La cultura es nuestra unica garante de trascendencia.

A veces, en esto de transitar, pasamos por el mismo lugar en diferente tiempo. Habría que ver si, al ser diferente tiempo, el lugar es el mismo, pero eso ya sería otra cuestión. Pasamos por el mismo lugar y nos reencontramos con eso que dejamos atrás, convertido en otra cosa o simplemente algo herrumbrado al costado del camino. Otra veces volvemos a ver lo que fue dejado atrás  escudriñando el camino, desde algun mirador alto, tratando de entender o apreciar lo caminado. Como sea que se dan esos reencuentros, cuando al suceder se nos dibuja una sonrisa es todo ganancia. Si lo que quedó en el camino —por soltado o por perdido— al ser visto genera identidad, entendimiento y algo de felicidad (aunque sea con nostalgia), pues entonces estamos en un muy buen lugar, y hay que registrar eso y saborearlo con todos los sentidos posibles. O al menos eso creo yo. 

Es una hermosa sensacion cuando al mirar todo lo que hemos soltado se nos forma un gran rompecabezas que explica, da sentido y belleza a nuestra vida.

Este escrito empezó, como otros, en una canción:

https://youtu.be/CnQ8N1KacJc
Abrazo para caminar y para mirar atrás con felicidad.

Gracias a @asiramae que me esta ayudando haciendo correciones.

Eras grande sol de mayo

Tal vez porque anoche su Independiente le gano a Racing es que hoy me desperte pensando  en mi papa.

Me desperte pensando en él y en algunas cosas de su infancia.
Se que siempre fue un alumno de 9 para diez. Se que se le rompio el corazon por primera vez cuando un compañero y amigo del colegio lo denuncio por invitar a la famosa misa de Corpus Christi y por eso nunca se pudo reconciliar con el peronismo. 

Me desperte pensando en él y en su camino.
Se que trabajo desde muy chico y así pudo comprar la primera heladera de su familia con un crédito que le firmo un tio porque él era menor de edad y mi abuelo no creía ni aprobaba los creditos.

Me desperté pensando en él y en sus ideas y convicciones.
Se que cuando fue a la colimba alfabetizo a unos compañeros de barracon que venian de la isla profunda. Se que conoció a su compañera, mi mama, hablando del che y de la izquierda de la iglesia catolica. Se que siempre ayudo a conseguir trabajo y que siempre alento a capacitarse. Se que salio de garante, usando la casa en la que vivia con sus 6 hijos, a un monton de personas cercanas y no tanto.

Me desperte pensando en él y en cómo valoraba sus logros pero no se sentia mas que nadie.
Se que estaba orgulloso de haber nacido en una casa alquilada en villa Urquiza, de haberse educado en el sistema público y de haber logrado comprar una casa en el petitero barrio de Belgrano. También se que nunca miro desde arriba a nadie y nos enseño a nunca hacerlo.

Me desperte pensando en él y sus amores.
Se que era fanatico de Independiente, que amo mucho a su compañera  peruana con la que siempre invirtió en viajar a Peru para que no sintiera tanto el desarraigo. Y también se que a sus hijos nos amo mucho.

Me desperte pensando en él y en cómo me influencio.
Se que me enseño etica de trabajo, a buscar un mundo mejor y a tomar whisky. También se que me dio 5 hermanos que fueron los primeros compañeros y maestros de mi vida.

Me desperte pensando en él y que si bien era un tipo super recto también le gusta el bardo.
Se que conocio un monton de canchas de futbol, que sabia moverse en las multitudes y cuidarse cuando la policia tira palos. También se que cuando me hacia el picante me ubicaba  diciendome guapo de lecheria.

Me desperte pensando en él y en su musica.
Se que le gustaba mucho el tango y que pudimos compartir un recital del polaco Goyeneche. También se que nunca le intereso mucho mi  rock pero que llego a respetarlo.

Me desperte pensando en él y en nuestro contacto físico.
Se que cuando te amas mucho y no dejas asuntos pendientes, al otro nunca lo perdes del todo pero también se que su abrazo hoy no esta.

Me deperte pensando en él.
Lo extraño.

Por todo esto y mucho mas mi papa fue mi héroe de clase obrera. Abrazo a todos los que extrañan a alguien.

https://youtu.be/a62ZL_lzJR4

Bailan el pogo del payaso asesino

Unas lineas sobre el show que Green Day brindo en el estadio Amalfitani el viernes 10 de noviembre.

BJ Armstrong aviso de entrada que más que un recital era una misa, una misa de punkrock, rock&roll y gente rara.  En la misa cristiana antes de leer el evangelio se leen otras escrituras, en esta, a esa previa se le dice bandas telonera. Fueron los muchachos de Bulldog, banda argentina de más de 20 años de trayectoria, quienes hicieron de primeros teloneros, con un set corto (media hora) en el que tiraron casi todos sus clásicos mas alguna canción de su disco nuevo. Sonaron bien, agradecieron y arengaron mucho. Demostraron que llevan bien puestos sus años de trayectoria y que festejan ser parte del movimiento punk argentino.
Los siguientes en subir fueron The Interrupters, tal vez la ultima maravilla del ska punk de california, quienes como no podía ser de otra manera fueron apadrinados en sus comienzos por Tim Armstrong de Rancid.  Un dato llamativo  de la banda, tres de ellos son hermanos, dos mellizos. Son la última maravilla del ska punk de california y así lo demostraron en el escenario con un set de una hora en el que con una profunda sencillez de instrumentos y tonalidades sonaron enormes complejos y bailables. Tienen ciertamente una potencia arrasadora que combina muy bien con la alegria y la rabia. Ska, punk, pogo, abrazo y beso todo junto sonriedo con mucho volumen.

The Interrupters mencionan varias veces que  provienen de  California, saben de localismos y por eso mismo hacen subir, aca en la Buenos Aires ramonera, a CJ Ramone para tocar juntos, Califronia Sun. Todo fue delirio reencuentro y baile en el mismo estadio en el que los Ramones se despidieron de Argentina.

Varias veces durante su presentación Kevin Bivona avisa que nos preparemos para la banda de punkrock y rock&roll mas grande del mundo. Es una arenga pero también una advertencia; Green Day ha dejado ya hace mucho de ser una banda de punkrock para convetirse en una banda de rock de estadios que tiene por su origen una vibra punkrock. Green Day apunta a eso desde la introducción cuando hacen sonar desde los parlantes la versión original de Rapsodia bohemia para que su público la cante mientras las luces comienzan a jugar sobre un escenario vacio. Ansiedad y diversion aumentados a base de clásicos del cancionero rock. Termina la cancion y aparece un conejo gigante de peluche sobre el escenario quien comienza a bailotear al ritmo de Blietzkrieg Bop, al finalizar este clasico del punk, un asistente de la banda grandote, barbudo y vestido con un tutu corretea y atrapa al conejo peluche punk. 
Ahora si; Tree Cool, Mike Dirnt y BJ Armstrog suben al escenario relajados sonriendo mientras de fondo y emulando el comienzo de 2001 Odisea del espacio suena Asi hablo Zaratustra de Strauss. Ironia, punkrock y sonido clasico, ahi dispuesto a comenzar

Green Day tienen un aire a payaso que se toma muy en serio su oficio de divertir a la gente. No se ahorra nada para hacerlo y como todo buen payaso con su oficio deja en desnudo algo de la estupidez que tiene la seriedad del mundo.

Arrancan con Know your enemy y queda claro que en todos estos años han amasado un nutrido reportorio, han apredido mucho yeite y que han sabido también conservarse.
BJ va a mostrar toda la noche que puede cantar varios estados de ánimo, de la rabia a la tristeza, de la dulzura a la alienación y que su garganta aun responde. Tree Cool y Mike Dirt sostienen muy bien esa elastica y rabiosa viga ritmica sobre la que se asienta el sonido de la banda con buena precision.
La lista de temas va de la nostalgia, incluyendo un tema de Keplunk de 1992 a la actualidad de la banda en tanto tocan 6 canciones de su ultimo disco lanzado en el 2016.
Tambien, en esa lista de temas, hay lugar para covers de diversa extraccion; Knowledge de la mitica banda punk Operation Ivy, Satisfaction de los Rolling stones, Hey Jude de los Beatles y Break on Through de The doors, son los mas destacados. Todos podemos pasarla bien esta noche vocifera BJ y las canciones parecen ser las propicias para eso: punkrockers viejos, jovencitos alternativos que se sienten raros y publico roquero en general, para todos algo hubo en la noche.

Para poder interpretar toda esta amplitud musical Green day se vale de otros musicos que los ayudan, teclados,  una segunda guitarra, un saxo, percusion todo es para engordar y ampliar el sonido de esto que alguna vez fue un trío punkrock. Y son buenos musicos que cumplen con su mision. La banda suena amplia y grande, no solo punkrock.

En algun momento de la noche me doy cuenta que BJ es un Bart Simpson de carne y hueso; rebelde, dispuesto a todo para llamar la atención pero siempre bien intencionado. Seran sus compañeros de banda o algun integrante de Rancid, NOFX o Penywise los que ocuparian el lugar de Jimbo y Nelson en esta Springfield punk que me imagino. 

En este oficio de llamar la atención y divertir BJ comanda un ejercito con muchas armas y estrategias que van desde lo casi intimo como hacer subir varias veces a alguien de entre publico para que cante o toque algun instrumento con ellos, hasta lo masivo de apostar repetidamente a los quiero mucho son el mejor publico del mundo. Otro recursos y estrategias que usa toda la noche: el eeeeeeee ooooo es decir pedirle a la audiencia que lo secunde en  juegos onomatopeyicos de yo digo primero y depues ustedes, fuegos artificiales sobre el escenario, cambios de ropa y de telon. Todo para  llamar la atencion, entretener y sacudir (varias veces el cantante habla de las redes sociales y el uso de telefono como algo de lo que hay que despegarse )
Misión conseguida el estadio entero se mantiene, entretenido y enganchado con y por la banda durante un show que aun siendo largo no pierde intensidad.
Por supuesto que la intensidad se sostiene también en la interpretación que hacen de sus canciones especialmente aquellas mas veloces que una y otra vez generan circulos de pogo fuerte por todo el campo del Amalfitani.
El show llega a su fin con un momento acústico bonito y emotivo 21 Guns seguida de Good Riddance. Desde el escenario vuelven a surgir fuegos artificiales, ahora tambien caen papelitos de colores que llevan escrito Green Day  mientras la banda saluda desde el escenario.


Entretener, conseguir atención, contener, rebelar, ayudar a encontrar sentido al dolor, las iglesias. El rock de estadio y los payasos parecen buscar las mismas cosas en su actos.

Jesus of suburbia en vivo porque de eso se trata Green Day hoy en día.
Abrazo y que en todas las cosas que importan siempre haya música.

Las despedidas son esos dolores dulces

En Lima, Peru hay un restaurante chino en el que conocí el sabor agridulce


¿En Lima hay un restaurante chino donde conoci el sabor agridulce? No, no hay, había un restaurante chino. ¿Por que había y no hay?  
Habria que empezar diciendo que en Lima hubo y hay muchos restaurantes chinos, son muy populares, les llaman chifas y no restaurante chino y abundan por toda la ciudad y creo que en el interior del pais tambien pero de eso no estoy tan seguro, solo se que una vez comi una de las comidad chinas mas ricas de mi vida en un chifa de la ciudad de Huacho pero eso es otra historia.
Esta es la historia de el chifa de los pececitos. Un restaurante de comida china cuyo exterior estaba rodeado por una serie de galerias de madera sostenida por pilotes sobre unas lagunitas artificiales repletas de pececitos. Hoy entiendo que eran carpas en ese momento eran pececitos.
Pero ¿cuando fue ese momento del chifa? ¿De que tiempo estoy hablando? Puertas para afuera, entre los años 1976 y 1988 puertas para adentro, de mi infacia hasta el comienzo de mi adolescencia.

Algunas cosas existen solo en un tiempo y luego, como los dinosaurios, se extinguen. Porque dejan de existir o porque las dejamos de transitar.

¿Pero el restaurant chino en cuestion, desaparecio? No se. Creo que no, alguna vez despues de ese tiempo volvi a ir y seguia estando ahi pero tan cambiado que ya no era el mismo. Era otro. El chifa era otro y los que ibamos eramos otros. Ya no pudo ni pudimos ser los mismos y entonces ese que fue dejo de existir.
El de mi recuerdo infantil era inmenso, exotico y muy agridulce. Agridulce la comida, agridulce la vivencia y su recuerdo.
Lo de la comida para todo aquel que haya probado la comida china que se hace en Peru es fácil de entender. Exquisitos y abundantes platos con gusto agridulce surgian de una cocina incansable hasta nuestras mesas. Si, eran mesas, dos para ser mas exactos; una de chicos y una de grandes. Yo me sentaba en la de chicos y veia venir con gran felicidad esos platos: wantan frito, empanaditas chinas, arroz chaufa, tallarin saltado, también habia un pato muy estrafalario y de hipnotico aroma pero ese no paraba en nuestra mesa, ese era solo para los grandes.
La version peruana, con nombres traducidos incluido, de la comida china fue mi primer maestro de paladar. Comiendola me hice curioso a los diferentes gustos y sus combinaciones.

Siempre se recuerda con amor a algo o a alguien que incentivo la curiosidad.

Antes y despues de comer era todo juego, mis cinco hermanos, algunos primos y otros nenes amigos de la familia y yo corriamos por esas galerías. Mirabamos los pescaditos, les tirabamos alguna miguita para que salgan a saludar o alguna flor de un enorme jazmin de leche que crecia en algun lugar de ese chifa aportandole aroma dulce. También corriamos para jugar escondidas o mancha.
Claro que había algo también agrio en esas noches, algo que completaba el gusto. Casi con exclusividad ibamos a ese chifa la ultima noche de nuestra extensa estadia en Lima. En esas noches limeñas de febrero con su confortable temperatura el restaurante y su delicioso comida funcionaba como una suerte de ultima cena y eran varios los reos que se encaminaba al caldalzo; el verano, las vacaciones, el tiempo compartido con la familia de Perú.

Mi madre se define como peruana, inmigrante.  Todos o casi todos los veranos de mi infancia ibamos a su tierra en el verano, asi desde que tengo memoria fui aprendiendo  lo maravilloso que son los reencuentros y lo tristes que son las despedidas.

El tiempo y las certezas corren diferente cuando uno es niño; yo sentia en aquel entonces que siempre ibamos a volver, que el año iba a pasar volando. Tal vez negaba la tristeza, tal vez confiaba en que el ordenamiento de mi mundo era inmodificable. Entonces esas noches de chifa-despedida no las recuerdo sintiendome triste. Al menos no las mas lejanas en el tiempo pero despues si, gradualmente fui entendiendo que cada verano es unico, que despues de las despedidas solo quedan promesas e intenciones, que los padres pueden a veces y a veces no,  que extrañar puede ser muy triste y entonces las ultimas cenas de Perú en el chifa de mas grande ya incluyeron alguna sensanción de tristeza por lo que venia. Fue cuando empece a entender el por qué de esos enormes abrazos en el aeropuerto al dia siguiente. Cuando reconstruyó ese tiempo me surge también admiración hacia mi madre y su fuerza para no soltar  sus raíces aunque los tirones de un lado y del otro le dolieran. También surge admiracion hacia mi papa y su incondicionalidad que la acompaño en eso de ir todos los veranos a Peru con 6 hijos porque eso le prometio al casarse y eso hicieron todo cuanto se pudo. Claro que hubo baches en esos viajes veranos mas grises y menos agridulces sin ir a Peru porque el dolar para comprar pasajes y pagar estadias puede fluctuar mucho en sudamerica y no siempre se puede con la fluctuaciones.

Empezar a verte en con los mismos años o en las mismas situaciones que recordas a  los padres de la infancia es la experiencia que mas te confirma tu adultez.

A veces, como en este texto, trato de recordar ese lugar, los pecesitos, la comida, las flores de ese jazmin, las corridas, las busquedas de tapitas de gaseosas en el pasillo donde restaurant se conviertia en cocina, las caras de los grandes y sus conversaciones espiadas. Lo hago poco. Recordar mucho es quedar muy expuesto a la tristeza, porque el recuerdo siempre es incompleto y en algun momento indefectiblemente termina y eso implica volver a despedirse de esos que ya no somos, de esos que ya no estan.

El tiempo paso dejamos de ir todos los veranos  a Peru, deje de ser un hijo al que llevan y traen de vacaciones. Guardo muchos recuerdos de alla, de mi vida alla, porque yo tenia de chico, dos vidas la de aca y la de alla. Ese alla ademas en esos años era un alla mucho mas lejano que este alla que supone hablar de Peru ahora. Nadie alrededor mio vacacionaba tan lejos, nadie o casi nadie sabia mucho de Peru mas alla de algun elegante volante central que brillara en Independiente o que fue el pais que San Martin independizó.
Con ese paso del tiempo mi chifa agridulce de ultimas cenas dejo de existir aunque el edificio continue en pie . Yo ahora soy un tio de pais lejano de sobrinos cuyos padres emigrarony que entonces recibe y despide con abrazos, besos regalos urgentes y acumulados.
Queda en mi una predilección por los gustos agridulces y una relación muy estrecha con los aeropuertos, los viajes, las distancias, las despedidas y bienvenidas.

Para acompañar la melancolia esta cancion y un gran abrazo.

This is not a test of the Emergency Broadcast System, this is the real thing

Esto no es una cronica del show que el 07/11/2017 Bad Religion brindo en Buenos Aires.

¿Por qué un martes después de trabajar desde muy temprano me tomo un colectivo desde Barrancas de Belgrano hasta Flores para ver a una banda que ya vi varias veces antes?
Porque los recitales nunca son iguales y porque confio en que me hara  muy feliz. Por suerte no fui el unico, fuimos muchos los que entendimos que no se vive solo para cumplir y no se recuperan fuerzas dejando de trabajar,  hay que apostar energia y gratificarse, Bad religion canta sobre trabajo gratificación y compromiso. No se jutan 30 años de trayectoria sin trabajo placer y compromiso.

¿Por que Bad Religion revento el Teatro de  Flores en su primera presentación ?  Tal vez influyo que las ultimas  habian sido menos intimas tanto (el estadio Malvinas y  el masivo Lollapalooza) y entonces la propuesta de verlos en una sala de menor tamaño era muy seductora. Ademas porque sabemos que siguen teniendo un gran sonido en vivo. También atrae esa sensanción de que es este un recital que sirve punto de encuentro para quienes andamos la vida por estas otras veredas y para recontrarnos con nosotros mismos, con los que venimos siendo.

¿Por qué habia tanta amplitud de edad entre el publico? Porque 30 años atras sellaron un sonido y un discurso  que desde entonces se multiplico en oyentes y en bandas. 
Los locales Eterna Inocencia dieron cuenta de esto haciendo de teloneros con una linda y localista propuesta visual en la pantalla y su habitual sonido bien logrado.
Con la amplitud de edad viene la heterogeneidad del publico: chicos jovenes en busqueda de emociones, parejas de chicas que se miman y debaten textos universitarios, tipos de mas de 40 que seguimos creyendo en la necesidad de hacer otro sociedad y muchos otros. Todos cantando a fuerza de garganta y saltando unos contra otros o en el lugar. Escuchar a Bad Religion tocar en vivo y quedarse quieto se vuelve imposible.
¿Por que 30 años después de haber comenzado sonaron tan bien? Porque el baterista Jamie Miller es un talentoso que nos llevo de paseo sobre un tupa tupa tupa propio del estilo pero además nos saco a bailar a puro rulo y recorrido por toda su batería. Porque el bajista Jay Dee Bentley hizo como siempre de un hermoso Joker que agito y aporreo su bajo mientras equilibraba la seriedad de Greg Graffin quien fiel a su estilo de profesor universitario se manejo entre la seriedad, la ironía y la invitación a pensar y actuar sin mucha demagogia. Por ultimo porque los dos guitarristas de la banda, Mike Dimkich y Brian Baker se fueron turnando toda la noche para crear algo asi como olas de guitarra, por momentos largas tubulares y surfeables por momentos cortas machacadas que revientan enseguida y lo revuelven todo.
Por todo eso y porque estaba bien amplificado es que Bad Religion sono tan bien el martes 7 de noviembre en el Teatro de Flores

¿Por que las letras de sus canciones, algunas con mas de 30 años, siguen estando vigentes? Porque el mundo sigue estando lleno de mandatos, miedos, discriminación, mentiras y esas letras  se vuelven refugio, comunion, descarga y un chispazo para comenzar a desear cambiar ese mundo o aprender a vivir de manera diferente en él.

¿Por que me quede con ganas de mas y creo no fui el unico?  Porque si bien metieron 30 de canciones de todas sus etapas, con los que yo considero  obligatorias (Sorrow, Anasthesia, 21 century digital boy, Fuck you, Against the grain por decir algunos) igual queria seguir escuchandolos. Y porque una hora y media parece poco para bañarse en felicidad musical.
¿Por que me gusto tanto el final si quería mas? Porque dejaron para el final Punkrock song y American Jesus como para que las convicciones queden claras. Ellos tendrán una nacion bajo el amparo de dios nosotros también tenemos una, otra, bajo el amparo del punkrock y sus leyendas por eso somos de todas partes del mundo.

Una hermosa imagen final: en medio de esa ultima American Jesus emergio en medio del publico un muchacho quien por unos segundos realizo el gesto HardCore de cruzarse los brazos en ese pequeño momento que estuvo suspendido por sobre las demas cabezas para luego volver a sumergirse en la marea de cuerpos.

Me gusta cerrar con una de mis canciónes favoritas en vivo.

Abrazo punkrock y otros maneras siempre.